1000 frases exageradas, humor

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1000 frases exageradas, humor

Agita más las orejas que Clark Gable disputándose el liderato con Chapis.

Agobias más que Dark-Vader con megáfono.

Aquí hay mejor ganado que en un episodio de Bonanza.

Bailas más que los pajaritos de María Jesús.

Bebe más que el fregadero de Villarriba.

Bebes más que los peces del villancico.

Canta más que las zapatillas de una anuncio de Devorolor.

Cantas peor que el pato Donald comiendo polvorones.

Causa más expectación que un striptease de Sor Citroën.

Chupa más que Drácula con una esponja.

Cobro menos que el Equipo A.

Come más que el gato de Arguiñano.

Corre más que un famoso cuando ve a un Paparazzi.

Cría cuervos y tendrás muchos.

Da más el cante que un caballito de mar en un hipódromo.

Da más la nota que Isabel Gemio en un teatro.

Da más la nota que un espagueti con celulitis.

Da más sueño que la calefacción del Coche Fantástico.

Da más vueltas que Willy Fog en la noria.

Das más la murga que la portera de Georgie Dann.

Das más pena que el anuncio de Vuelve a casa por Navidad.

Das más por el cerin sexual que una chaqueta larga.

Das más vueltas que el Monstruo de Tazmania.

Das más vueltas que la bici de Perico.

Desafina más que el serrucho de Bricomania.

Desafinas más que Caminero en el anuncio de Natillas.

Descansas menos que Bruce Willis en la Jungla de Cristal.

Descubre más cosas que Colombo interrogando a Mudito.

Dices más tacos que el loro de Stoichkov.

Dio más vueltas que la Madre de Marco dándole esquinazo a él y al mono.

Doy más vueltas que la bailarina de Dirty Dancing.

Dudas más que un disco de los Panchos.

Dura menos que un polvo en el AVE.

Echas más horas que un saco de relojes (vigilante).

Entona menos que un carajillo de Fairy.

Entretiene más que una manifestación de payasos.

Eres más absurdo que Espinete, que siempre va desnudo y para dormir se pone pijama.

Eres más aburrido que el Hombre invisible haciendo sombras chinescas.

Eres más aburrido que el sumario del caso FILESA.

Eres más aburrido que las memorias de Chanquete.

Eres más aburrido, que un episodio de Bonanza.

Eres más antiguo que el rodapié de las cuevas de Altamira.

Eres más bruto que las alpargatas del Algarrobo.

Eres más chapuzas que la I.T.V. de las carabelas de Colón.

Eres más chulo que el mecánico del Coche fantástico.

Eres más chulo que un perro de agua.

Eres más complicado que el cuadro de mandos del Star Trek.

Eres más corto que el chandal de Torrebruno.

Eres más corto que la cola de un conejo.

Eres más corto que las mangas de un chaleco.

Eres más desagradable que el escaparate de una ortopedia.

Eres más desagradable que la niña del exorcista.

Eres más estirado que el cuello de la Mazagatos.

Eres más estrecho que el fistro de la Barbi.

Eres más falso que el flequillo del Dioni.

Eres más falso que la calva de Lucas Grijánder.

Eres más falso que la monja de la Quina Santa Catalina.

Eres más falso que la sonrisa de Aznar en la oposición.

Eres más falso que la sonrisa de Isabel Gemio.

Eres más fantástico que la lencería de Disney.

Eres más feliz que Curro en el Caribe.

Eres más feo que el Fary chupando limones.

Eres más feo que el Fary mirando al sol.

Eres más feo que mandar a la abuela a por droga.

Eres más feo que Rappel en tanga bailando una jota.

Eres más feo que un gato persa skin.

Eres más feo que un Twingo.

Eres más galante que Arturo Fernández con las Chicas de Oro.

Eres más guarro que el palo de un gallinero.

Eres más guarro que la cama de Babe.

Eres más guarro que una web de Playboy.

Eres más hortera que un martillo estampado.

Eres más imperfecto que la ecografía de un geroglífico de Ocon de oro.

Eres más inculto que una ventosidad de Jesus Gil.

Eres más infantil que un poster de Playboy en una reunión del Opus Dei.

Eres más inútil que la primera rebanada del pan Bimbo.

Eres más inútil que un cenicero en una moto.

Eres más inútil que una moto con puertas.

Eres más inútil que una nevera en el Polo norte.

Eres más largo que el campo de Oliver y Benji.

Eres más lento que Carmen Sevilla haciendo una división con decimales.

Eres más lento que dejar a la Barbie embarazada.

Eres más lento que una procesión de cojos cuesta arriba.

Eres más ligón que el gafitas del anuncio del Martini.

Eres más lila que el vampiro de Barrio Sésamo.

Eres más malo que Chiquito de la Calzada.

Eres más malo que Tachenco en la NBA.

Eres más negro que el sobaco de un escarabajo.

Eres más negro que una noche de truenos.

Eres más peligroso que el Pájaro loco de ATS.

Eres más peligroso que Espinete en el bidé.

Eres más peligroso que hacer “puenting” en una pirámide.

Eres más peligroso que Pamela Anderson en una maternidad.

Eres más peligroso que Rambo en un restaurante vietnamita.

Eres más peligroso que Simeone bailando un zapateado.

Eres más peligroso que una resaca de Chuck Norris.

Eres más pesado que el cuñado de Rocky.

Eres más pesado que la mochila de Orzowei.

Eres más pesado que un disco doble de los Iron Maiden.

Eres más pesado que un discurso de Fidel Castro.

Eres más pesado que una reposición de los mejores momentos de la carta de ajuste.

Eres más plana que un tablero de planchar.

Eres más rápido que el cartero del correcaminos.

Eres más rápido que Forrest Gump en los San Fermines.

Eres más rápido que un torpedo en el agua.

Eres más raro que unas bragas con tirantes.

Eres más rastrero que una cucaracha bailando el Limbo-Rock.

Eres más rebuscado que la letra pequeña de una póliza de seguros.

Eres más retorcido que la mascota Cobi con artritis.

Eres más sano que los pensamientos de Heidi.

Eres más selectiva que la cosecha de Saimaza.

Eres más sofisticado que un canapé de Whiskas.

Eres más sospechoso que la relación de Batman y Robin.

Eres más sospechoso que un gitano haciendo footing.

Eres más sufrido que Imperioso que soporta el peso de Gil y Gil.

Eres más temerario que la manicura de Freddy Krugger.

Eres más tonto que el del turrón “El Almendro”, que hace la mili todos los años.

Eres más tonto que el estilo de vida de los Action Man.

Eres más tonto que Snoopy… que duerme encima la caseta.

Eres más tonto que un mosquito lobotomizado.

Eres más torpedo que la Hormiga Atómica buscando una pelusa en la calva de Kojak.

Eres más torpedo que los fistros que lanzan los submarinos.

Eres más verde que una sopa de las Tortugas Ninja.

Eres más violento que un luchador del Mortal Kombat.

Eres menos erótico que las memorias del oso Yogui.

Eres menos sexy que el hermano de Espinete con un ojo de cristal.

Eres tan guapa, que cuando vas a ligar, vas a la oficina central de la O.N.C.E.

Eres tan romántico como un bocadillo de calamares.

Eres tan tonto que irías a una discoteca con walkmans.

Es más aburrido que Carrascal comentando una maratón de ajedrez.

Es más adecuado que Yul Brynner en una mesa de billar.

Es más aerodinámico que las orejas de Clark Gable.

Es más agarrado que la paellera de Villaabajo.

Es más agarrao que una vieja en un autobus.

Es más agotador que hacerle la mudanza a Isabel Presley en motocarro.

Es más agradable que el PSOE haciendo amnistias fiscales.

Es más agresivo que el entrenador de los Power Rangers.

Es más agridulce que un vinagre de 200 años.

Es más amorniosa que Mimosín haciendo un curso de Yoga.

Es más angelical que los cereales de Michael Landon.

Es más animado que el cumpleaños de San Vito.

Es más animado que un encierro de vacas locas.

Es más antiguo que el peinado de Marujita Díaz.

Es más apuesto que Mr. Propper con peluquín.

Es más arisco que el gato de Rossy de Palma.

Es más armonioso que un conjunto de violinistas clónicos en el tejado.

Es más atractivo que el contrato de Curro… que siempre está en el Caribe.

Es más atractivo que un inspector de hacienda amnesico.

Es más avispado que le reverso oscuro de la abeja Maya.

Es más azul que el striptease de la Pitufina.

Es más barroco que el coro de la catedral de Barbate.

Es más bello que una puesta de sol de Venecia.

Es más bonito que un anuncio de atunes Yellow Fine.

Es más borde que el jefe de Curro… que siempre está llamando al Caribe.

Es más breve que el vocabulario del Correcaminos (mee, mee).

Es más breve que la noche de bodas de Heidi.

Es más caliente que un striptease del Krakatoa.

Es más caprichoso que el curriculum de la señorita del Ferrero Rocher.

Es más caprichoso que el dueño del Scattergori.

Es más caro que el seguro del coche fantástico.

Es más caro que enmoquetar el desiero del Sahara.

Es más caro que la muela de oro de Mazinger Z.

Es más charlatán que el sobaco de Fermín Cacho después de los 1500.

Es más chocante que ver a Cristina Almeida desfilando en la pasarela Cibeles.

Es más chominoso que el mayordomo de la prueba del algodón.

Es más chulo que Mario Conde bailando un chotis.

Es más comentada que una novillada de Stevie Wonder.

Es más cómodo que la vuelta ciclista a España en radio taxi.

Es más completo que los juegos reunidos Geyper.

Es más completo que un maletín de La Sta. Pepis de 500000 pts.

Es más complicado que instalar aire acondicionado en una moto.

Es más complicado que jugar con King-Kong a las cocinitas.

Es más comprometido que hacer la prueba del algodón en un petrolero.

Es más confidencial que la edad de Marujita Diaz.

Es más conocido que el final de Verano azul.

Es más conocido que el mecanismo de un abrelatas.

Es más conocido que una alineación de Clemente.

Es más controvertido que el sexo de Petete.

Es más coqueto que el salario de Bill Gates.

Es más cotizado que un disco de Michael Jackson con letras de la Tuna Compostelana.

Es más cursi que un especial de “La casa de la pradera”.

Es más cutre que poner la lista de bodas en Simago.

Es más desagradable que E.T. quitándose las espinillas.

Es más desagradable que el cepillo de dientes de Drácula.

Es más desagradable que el lavado de estómago de Tiburon II.

Es más desagradable que Frankestein comiendo alitas de pollo.

Es más desagradable que una infusión de Ajax Pino.

Es más despierto que el hijo de Freddy Krugger.

Es más detallista que el chofer del Ferrero Rocher.

Es más dificil que el Fary batiendose a guantazos con Terminator II.

Es más difícil que encontrar a Wally en una reunión del Frente Atlético.

Es más difícil que llenar la despensa de Pavarotti.

Es más difícil que quitarle la pelota a Oliver y Benji.

Es más díficil que ver a un repartidor de TelePizza en un semáforo.

Es más divertido que El Fugitivo echando leches con tacones de aguja.

Es más divertido que jugar al escondite con Stevie Wonder.

Es más divertido que una operación de cambio de sexo a un Airgamboys.

Es más duro que un disco doble de Rosendo.

Es más duro quel alicatado de La Jijonenca.

Es más elegante que los guantes de Hilda.

Es más emocionante que el final del Silencio de los corderos.

Es más emocionante que la llegada del hombre a la luna en un 600.

Es más entretenido que contar los tics de Pujol jugando al mus.

Es más escandaloso que el claxón de un portaviones.

Es más escandaloso que las cosquillas de las hermanas Valverde.

Es más escurridizo que los suelos de Vim Clorex.

Es más escurridizo que un centrifugado de Zanussi.

Es más estrecho que el baño de los Madelman.

Es más exagerado que la tasa de natalidad de “con 8 basta”.

Es más exagerado que una lipotimia de Raphael.

Es más excitante que el striptease del padre Apeles.

Es más excitante que una sobredosis de cine porno.

Es más exclusiva que la formula de la leche frita.

Es más exclusivo que el autógrafo del hombre invisible.

Es más exigente que el gato de Whiscas.

Es más exigente que Mr. Propper en los baños del paraiso terrenal.

Es más falsa que la planificación familiar de “Con 8 basta”.

Es más falso que el luto de la pintora de Verano azul cuando murió Chanquete.

Es más famosa que las muñecas que se dirigen al portal.

Es más feliz que el abdominazer de la Hormiga atómica.

Es más feo que cobrar las bolsas en el supermercado.

Es más feo que el parto de Mick Jagger.

Es más feo que pegar al padre con un calcetín sudao y pedirle la paga.

Es más fino que un espagueti con anorexia.

Es más fresca que el peregil de Arguiñano.

Es más fresco que la nevera del Capitán Frudesa.

Es más fuerte que el aliento de Drácula.

Es más fuerte que los gallumbos del increible Hulk.

Es más gallego que una empanada de paraguas.

Es más gallina que el doble caldo Starlux.

Es más grande que la caja de pinturas de Walt Disney.

Es más grande que un caramelo de 5000 pesetas.

Es más ilocalizable que la corbata de Tarzán.

Es más impactante que la invención del Cola-Cao efervescente.

Es más incomprensible que Laura Ingells anunciando el predictor.

Es más increible que el final de Missión Imposible.

Es más inocente que el 28 de diciembre.

Es más inquietante que una visita de la señora Fletcher.

Es más insensible que la madre de los Madelman.

Es más insinuante que el caballo de Espartero en tanga.

Es más insoportable que un sólo de piano de Richard Claiderman.

Es más intenso que el bronceado de Kunta-Kinte.

Es más intenso que la sombra de ojos de Marujita Diaz.

Es más interesante que las acciones del Telepizza.

Es más interesante que quedarse con Miss España atascado en el ascensor del Coloso en llamas.

Es más interesante que una devolución de Hacienda.

Es más internacional que el water de la ONU.

Es más internacional que los juanetes de Willy Fog.

Es más intima que la amistad de la Pantoja con María del Monte.

Es más inutil que el intermitente de un Jumbo.

Es más inutil que el limpiaparabrisas de un submarino.

Es más irrelevante que la polémica de Bic naranja o Bic cristal.

Es más irresistible que un disco doble de Perales.

Es más juvenil que la 5ª planta del Corte Inglés.

Es más larga que la infancia de Heidi.

Es más larga que las erecciones de Rocco Siffredi.

Es más larga que las piernas de Barbara Rey.

Es más largo que la cama de Romay.

Es más largo que la mili de Rambo.

Es más largo que los pantys de las tortugas ninja.

Es más largo que un partido de Steffy contra Arancha.

Es más legendario que una corrida de bisontes en la plaza de la Maestranza de Altamira.

Es más lento que la vuelta ciclista a España en Cyclostatic.

Es más lento que una maratón de berberechos.

Es más libre que un estribillo de Nino Bravo.

Es más limpia que la carta a los reyes de Mr Propper.

Es más listo que Roldán haciendo la declaración de la renta.

Es más llamativo que la caseta del perro del Taj Majal.

Es más llamativo que un rally de pulgones.

Es más macizo que los neumáticos de un troncomovil.

Es más maduro que el tatarabuelo de Naranjito.

Es más moreno que Michael Jackson de niño.

Es más natural que una empanada de bífidos activos.

Es más noble que un autógrafo de Rintintín.

Es más pacífico que Ghandi en Nochebuena.

Es más patoso que el oso Yogui bailando con katiuscas.

Es más peculiar que el vocabulario de E.T.

Es más pedante que el campeón mundial de autodefinidos.

Es más peligroso que un biberón con la leche cortada.

Es más peligroso que un tiroteo en un ascensor.

Es más pequeño que el fistro de Vicky el vikingo.

Es más pequeño que el libro de familia de los Fruitis.

Es más pequeño que el sofá de la Hormiga atómica.

Es más pequeño que el walkman de David el gnomo.

Es más pesado que el libro gordo de Valdano.

Es más pesado que escuchar un recopilatorio de los Pecos en japonés.

Es más pesado que la carrocería del Batmovil.

Es más pesado que María Teresa Campos haciendo un telediario.

Es más pesado que Pavarotti vestido de buzo.

Es más pesado que un traductor simultaneo tartamudo.

Es más pesado que una vaca de parto.

Es más pijo que el cocodrilo de Lacoste esquiando en Baqueira.

Es más polémico que Dumbo anunciando una crema anticelulítica.

Es más preciosa que el pomo de la puerta del rey Midas.

Es más preciosa que la música de los caballitos compuesta por Mozard.

Es más preocupante que ser alérgico al oxígeno.

Es más presumido que Pamela Anderson dando el do de pecho.

Es más progresiva que la calvicie de Mr. Propper.

Es más prospero que Bandai con los Power Rangers.

Es más rápido que Mario Conde realizando la declaración de la renta negativa.

Es más raro que la caligrafía de Frankestein rellenando quinielas.

Es más raro que un cuadro de Stevie Wonder.

Es más raro que un vendedor de seguros con escrupulos.

Es más reservado que el parking del Coche fantástico.

Es más retorcido que la biografía de Anthony Perkins.

Es más riguroso que un penalti desde el centro del campo.

Es más rojo que lapiz de labios de la Pasionaria.

Es más rubio que el canario de Pamela Anderson.

Es más rubio que el cumpleaños de ABBA.

Es más saleroso que un recopilatorio de Caco Senante en Esperanto.

Es más seco que el cutis de Laurence de Arabia.

Es más sensible que el culito de Mimosín.

Es más simpática que un koala vestido de payasito.

Es más simpático que una soprano tartamuda.

Es más soso que un pastel de aire comprimido.

Es más soso que un yogur de agua.

Es más superficial que el sentido del humor de Freddy Krugger.

Es más supersticioso que el gato de Curro Romero.

Es más surrealista que hacerle la manicura a un Petit Suisse.

Es más taquillero que una peli porno de Heidi.

Es más teatral que las memorias de Shakespeare.

Es más tierno que King-Kong haciendo ganchillo.

Es más tonto que ir al Paris-Dakar en Vespino.

Es más tonto que una lata de mejillones con cremallera.

Es más torero que la noche de bodas de Enrique Ponce.

Es más tradicional que un anunio de Central lechera asturiana.

Es más tradicional que una imitación de Alfredo Amestoy.

Es más trascendental que el nacimiento de Kung-Fu.

Es más turbio que el test de orina de Ben Jhonson.

Es más vago que el sastre del botones Sacarino.

Es más verde que el curriculum del Padre Mundina.

Es más verde que una postal del Amazonas.

Es más verde que una rana del Greenpeace.

Es más vertiginoso que Ironside bajando el Tourmalet sin frenos.

Es más virgen que la hermana de Doña Reme.

Es más visionario que los prismáticos de Aramís Fuster.

Es menos atractivo que la cuesta de enero.

Es menos conciso que una radiografía del hombre invisible.

Es menos erótico que la música de Psicosis.

Es menos estético que la autopsia de un berberecho.

Es menos interesante que el intermedio de la carta de ajuste.

Es menos seductor que Prosinecki con dentera.

Es menos sensible que el fistro de Robocop.

Es tan ridiculo como la peseta cotizando frente al marco.

Es un tipo más duro que el caparazón de las Tortugas Ninja.

Esa película de Kárate tenía más llaves que el mayordomo de la Preysler.

Eso es más difícil que doblar el culo.

Eso es más improbable que un concierto de Madonna en la Plaza de San Pedro.

Está más “colgao” que mi ordenador con el Nescafib.

Está más abultado que el sujetador de Lolo Ferrari.

Está más aburrido que un pingüino en una bodega.

Está más acalorado que el Padre Apeles en un sex-shop.

Está más acobardado que el urólogo de King Kong.

Está más acompasada que el canto de unos grillos gemelos.

Está más acusado que la calvicie de la rana Gustavo.

Está más agotada que la paciencia del niño de Dodotis.

Está más agotado que el repertorio de Jannette.

Está más agradecido que un restaurante, camino de la Alcarria, por el que no pase Cela.

Está más agustito que Ortega Cano en un boda.

Está más alterado que el código genético de la oveja Doli.

Está más alto que lo tacones de una drag-queen.

Está más amañado que la nariz de Michael Jackson.

Está más anticuado que el contestador automático de Cleopatra.

Está más apolillado que el bikini de La Tía Tula.

Está más apretado que la agenda de Ana Obregón.

Está más arreglado que las tetas de La Veneno.

Está más brillante que la avioneta de Pato WC.

Está más buena que la casa de Hansel & Gretel.

Está más buena que la cuenta corriente de Naomi Cambell.

Está más cabreado que un cartero buscando el Barrio Sésamo.

Está más caducado que el huevo de Colón.

Está más caliente que el cenicero de un paritorio.

Está más caliente que el horno de Arguiñano.

Está más caliente que el microondas de la Susana Estrada.

Está más caliente que el microondas de Lorenzo “LLamas”.

Está más caliente que los empastes del dragón de San Jorge.

Está más callado que los corderos afónicos de Anibal Lecter.

Está más calvito que el anuncio de atún claro.

Está más calvo que Mr. Propper después de un holocausto nuclear.

Está más cantado que la Macarena.

Está más cargada de hierro que una inyección de lentejas.

Está más cargado de plumas que un camión de Inocrom.

Está más cargado que el cartero de Elena Francis.

Está más cargado que el rimel de Sara Montiel.

Está más cargado que la furgoneta de Los 3 tenores.

Está más cargado que la pistola de John Wayne.

Está más cargado que Massiel en la boda de Rociíto.

Está más colgado que el chandal de Di-Steffano.

Está más colgado que la casa del alcalde de Cuenca.

Está más colgado que las botas de Puskas.

Está más confundido que un borracho bebiendo champú.

Está más contao que las uvas de fin de año.

Está más contenta que Rossy de Palma ganando una cara nueva en la tombola.

Está más contento que Geppeto con una Black&Decker.

Está más contento que McGyver de invitado en Bricomanía.

Está más contento que Rossy de Palma con una reconversión facial.

Está más contento que un ciclista con agujetas de color de rosa.

Está más coordinado que un ataque sorpresa de los Power Rangers.

Está más cortado que la toalla de Freddy Krugger.

Está más deformado que los pies del Fugitivo.

Está más deprimido que Mijatovic sin brillantina.

Está más deprimido que un alpinista en el desierto.

Está más desequilibrado que el cuaderno de dibujo de Norman Bates.

Está más desequilibrado que el moño de Juana la loca.

Está más desequilibrado que Pavarotti con tacones de aguja.

Está más desordenado que los juguetes de la niña del exorcista.

Está más desorientado que una brújula en una lavadora.

Está más desparejado que las manoplas de Cervantes.

Está más despistado que Jesús Gil en Cifras y letras.

Está más desteñido que el payaso de Micolor.

Está más dotado que el premio Planeta.

Está más emocionado que Flipper en un acuapark.

Está más en orbita que el Meteosac en una despedida de soltero.

Está más enfadada que las señoritas de Avignon con Picasso después de pintar el cuadro.

Está más enredado que un pulpo a la gallega haciendo nudos marineros.

Está más enrollado que un perro con 3 cojones.

Está más estresado que el Lobatón buscando al hombre invisible.

Está más gastado que la goma de borrar de Pitagorín.

Está más guapa que Sor Citroén en el Papamovil.

Está más ilusionado que Mazinger-Z en un baño termal de 3 en 1.

Está más inquieto que Falconetti con conjuntivitis.

Está más juguetón que el perrito de Scottex en la casa de Isabel Presley.

Está más liado que las sandalias de Quo Vadis.

Está más liado que un puzzle armado por un cienpies.

Está más lleno que el neceser de McGyver.

Está más maciza que la careta de Batman.

Está más maciza que las botas de Chuck Norris.

Está más maciza que las lentillas de la Dama de Elche.

Está más maciza que los calzoncillos de la estatua de Cascorro.

Está más maciza que unos zuecos fosilizados.

Está más macizo que el maquillaje de Sara Montiel.

Está más macizo que el microondas de los Picapiedra.

Está más macizo que el moño de La Cibeles.

Está más macizo que la pelota del león de Las Cortes.

Está más motorizado que el coche fantástico embarazado de quintillizos.

Está más movida que la foto carnet del Correcaminos.

Está más nervioso que el bikini de Samantha Fox.

Está más nervioso que Monserrat Caballé haciendo puenting.

Está más nervioso que Naranjito viendo un anuncio de licuadoras.

Está más nervioso que una convención de flanes en la película Terremoto.

Está más nostálgica que la chica del anuncio del Nescafé.

Está más pasado de vueltas que el Vespino del Pájaro loco.

Está más perdido que el camping gas de Moisés.

Está más perdido que la Veneno en Los mundos de Yuppi.

Está más perdido que Pamela Anderson presentando Testimonio.

Está más perdido que una vaca en la M-30.

Está más picado que los dientes del Príncipe de Beukelaer.

Está más plantado que Marco en un puerto italiano al pie de la montaña.

Está más preparado que “Sorpresa, Sorpresa”.

Está más preparado que el carro de la Dra. Quinn.

Está más preparado que las mujeres en los anuncios de detergente.

Está más quemado que la metralleta de Rambo.

Está más recortado que las patillas de Yul Brynner.

Está más reforzado que el sparring de Chuck Norris.

Está más relleno que un pavo en Navidad.

Está más retorcida que la Espontes de Alfred Hitchcot.

Está más rico que el centenario de la vaca que ríe.

Está más rígido que el bigote de Charles Bronsom.

Está más rota que la camiseta del increible Hulk.

Está más salido que el hombre del Martini.

Está más seca que la cantimplora de Lawrence de Arabia.

Está más serio que el Dr. Beltrán operando un bocadillo de gallinejas.

Está más solicitado que Sharon Stone en la ciudad de los muchachos.

Está más solitario que la “triste y sola Fonseca” de la canción.

Está más sonado que Rocky después de perder por ko técnico contro Robocop.

Está más sucio que el baño de los 3 cerditos.

Está más tirante que la faja de Rossane.

Está más tranquila que La casa de la pradera a la hora de la misa.

Está más trasnochado que el maquillaje de Loyola de Palacios.

Está más trasnochado que las ojeras de Drácula.

Está más triste que Adán en el día de las Madres.

Está más triste que el saltamontes de Kung-Fu con agujetas.

Está más triste que Humprey Bogard doblando al Correcaminos.

Está más triste que un cangrejo hermitaño desahuciado por impago del inmueble.

Está más vendido que Torrebruno en una pelea de gladiadores.

Está más violento que Nieves Herrero entrevistando a La Veneno.

Está más visto que el Museo del Prado.

Está más visto que los goles del España-Malta.

Está más zumbado que la batería de Phil Collins.

Está mejor acabado que los casos de Jessica Flecher.

Está mejor acompañado que el Pescailla en un criadero de chanquetes.

Está mejor armado que el Equipo A cuando va de maniobras.

Está mejor conservado que una lata de berberechos en almíbar.

Está mejor escondida que las llaves en el fondo del mar… matarile, rile…

Está mejor hecha que la declaración de hacienda de Perry Maison.

Está mejor informado que la portera de Carrascal.

Está mejor informado que las páginas amarillas.

Está mejor preparada que la furgoneta de los hombres de Harrison.

Está mejor surtida que el hipermercado de El Corte Inglés.

Está mejor surtida que las galletas Cuétara.

Está para menos trotes que el caballete de Leonardo da Vinci.

Estamos dando más vueltas que un maricón en un puesto de bragas.

Están más acabados que los alegatos de Perry Maison.

Están más enamorados que la trucha y el trucho en un parque acuático.

Están más moreno que los angelitos negros de Machín.

Están más pinchados que los teléfonos del CSID.

Están más unidos que los payasos de Micolor.

Estás más “colgao” que el abuelo de Heidi fumando marihuana.

Estás más abollado que la escupidera de un loco.

Estás más acabado que Luis Aguilé.

Estás más acorralado que los gérmenes del Pato WC.

Estás más agobiado que Espinete concursando en Cifras y letras.

Estás más al límite que un logaritmo neperiano con orejas.

Estás más apretadito que la compresa de la Rafaela Carrá.

Estás más asustao que un negro en la Semana Santa de Sevilla.

Estás más atacado que el niño de la Obregón.

Estás más atacado que la nave de Star Trek.

Estás más caliente que la “culata” del Enterprise.

Estás más caliente que las barandillas del infierno.

Estás más callada que una puta en Semana Santa.

Estás más calvo que el sobaco de la rana Gustavo.

Estás más calvo que un representante de Epilady.

Estás más cargado que la furgoneta del Equipo A.

Estás más chupao que la pipa de un indio.

Estás más delgado que la etiqueta de un Biomanán.

Estás más enfadado que el casero del fugitivo.

Estás más falto de afecto que la cabra de un circo.

Estás más hecho polvo que Induráin subiendo el Tourmalet.

Estás más ilocalizable que Papá Noel en Nochebuena.

Estas más indefenso que Pepe Navarro sin guión.

Estás más nervioso que Marco en “Sorpresa, Sorpresa”.

Estás más perdido que caperucita en el bosque.

Estás más perdido que el arca del Indiana Jones.

Estas mas perdido que la aguja del pajar.

Estás más perdido que Michael Knight en un Seat Panda.

Estás más perdido que un billete de mil duros prestado al Tamaríz.

Estas más perdido que un hijo puta en el día del padre.

Estas más perdido que un pedo en un jacuzzi.

Estás más quemado que el cenicero de un bingo.

Estás más quemado que el cenicero del Challenger.

Estás más quemado que el mapa de Bonanza.

Estás más salida que el anagrama del Corte Inglés.

Estás más salido que las orejas de Chapis.

Estás más sobada que la barandilla del metro.

Estas más solo que un Danone sin un pack de seis.

Estás más solo que un Ministerio a la hora del café.

Estás más tenso que el arco de Orzowei.

Estás más tenso que el Mr T. en un F16.

Estás más tenso que el sujetador de Rocío Jurado

Estas más vista que el reloj de la Carta de ajuste.

Estás más visto que una bolsa del Corte Inglés.

Este hombre tiene más peligro que Diego Armando Metadona en una farmacia.

Estoy más mosqueado que un pavo oyendo una pandereta.

Estoy más nervioso que Dumbo haciendo funambulismo.

Estoy más nervioso que Pinocho en la máquina de la verdad.

Estoy más nervioso que un filete de 5 pts.

Estoy más perdido que el carro de Manolo Escobar.

Estoy más preocupado que D’Artacan con moquillo.

Estoy más quemado que el telefonillo del Coloso en llamas.

Flipas más que Rappel viendo Expediente-X.

Gasta más que el increible Hulk en camisas.

Gasta más que Rocky en tiritas.

Gasta menos que el horno de Carpanta.

Gasta menos que el Yetti en Epilady.

Gastas más que el Conde Lequio en gomina.

Gastas menos que una lombriz en guantes.

Ha estado más brillante que la paellera de Villaarriba.

Habla más idiomas que el Planeta Agostini.

Habla más que Cristina Almeida en una tertulia de Jesús Hermida.

Habla más raro que un robot con resaca.

Habla menos que la mascota de la Expo amordazada.

Hablas más que la máquina de tabaco de un paritorio.

Hablas peor que Johan Cruyff cargao de polvorones.

Hace más frío que en la fabrica de Frigo.

Hace más frio que en la nevera de Nanuk el esquimal.

Hace más frio que en la nevera portatil del Yetti.

Hace más kilómetros que las sandalias del Correcaminos.

Hace menos declaraciones que el asesor fiscal de El Fugitivo.

Hace menos guarrerías que los padres de Zipi y Zape.

Hace menos guarreridas que Obélix en Semana Santa.

Hace menos guarreridas que una calcamonia del osito Misha.

Haces menos guarreridas que el abuelo de Heidi.

Haces menos guarreridas que Pin y Pon.

Haces menos puntos que Torrebruno contra los Lakers.

Hay más aceite que en la encimera de Arguiñano.

Hay más espacio que en una película de Star-Trek.

Hay más gente que en la cocina de Médico de familia a la hora del desayuno.

Hay más mujeres que un casting de Las chicas de oro.

Hay más romance que en las obras completas de García Lorca.

Hay más sitio que en cumpleaños del Fugitivo.

Hay mas tiros que en una fiesta de Maradona.

Hueles menos que el sobaco de Coco Chanel.

Hueles peor que el aliento de un hiena.

Impone menos que Quique Camoiras en el papel de Hamlet.

Interesa menos que las tomas falsas de Crónicas de un pueblo.

Larga más que el pico de Gracita Morales.

Le hace más ilusión que a Caminero un equipo de karaoke.

Liga menos que Gloria Fuertes en una película de gladiadores.

Liga menos que Nieves Herrero en un festival de okupas.

Liga menos que Shakespeare en una tasca de pueblo.

Llevo más marcha que un disco de bacalao a 120 rev/min.

Llora más que una magdalena con conjuntivitis.

Lo llevas más chungo que Garfield en Melmak.

Lo tiene más controlado que Sánchez Ocaña el nivel de colesterol.

Lo tiene mas dominado que Arancha del sol el problema de la caspa.

Lo tiene más negro que la sombra del Zorro.

Lo tiene peor que Calimero en un Kinder Sorpresa.

Lo tienes más abandonado que La Veneno al diccionario.

Lo tienes más difícil que Paco Lobatón buscando al Equipo A.

Lo tienes más negro que la habitación de Drácula.

Más contento que McGyver en un desguace.

Más escandaloso que el día en que Espinete decidió hacerse drag-queen.

Más peligro que el Equipo A en una chatarrería.

Me sube más la adrenalina que un cuadro pintado a escobazos.

Miente menos que los testigos de Perry Maison.

Mojas menos que la gata del Vaticano.

No liga desde que Dios creó los domingos.

Pasa más desapercibido que Ágata Ruiz de la Prada en carnaval.

Pasas más hambre que el perro de un afilador, que por comerse algo caliente se comía las chispas.

Pepe Navarro no es cabeza de familia es cabeza de un regimiento.

Pesa menos que el fistro de Pulgarcito.

Pesa menos que la biografía de Naranjito.

Pierde más aceite que el Vespino de Terenci Mois.

Pierde más aceite que la freidora de Elthon John.

Pierde más aceite que la furgoneta de Priscila reina del desierto.

Pierde más aceite que un 1500 subiendo el puerto de Pajares.

Pierde más pluma que una pelea de gallos.

Pierdes más aceite que el anuncio de La Masía.

Pierdes más aceite que el Pegaso de los Village People.

Pierdes más aceite que la furgoneta de Locomía.

Pierdes más aceite que la moto de Paco Clavel.

Pierdes más plumas que un edredón de pato.

Pierdo más los papeles que el bedel de CSID.

Pintas menos que Jezulín en la Real Academia de la Lengua.

Presume más que Rappel conduciendo un ovni.

Promete más que un político en campaña.

Protege más que un salvaslip con airbag.

Provoca más espanto que la firma de Frankestein.

Que dura más que un combate de los Caballeros del Zodiaco.

Quedó más satisfecho que la mona Chita después de hacer la caidita de Roma con King-Kong.

Quema más que las palabras de una suegra.

Rajas más que la navaja de un melonero.

Reparte más galletas que un camión de Fontaneda.

Reparte más leches que el camión de Clesa.

Sabe más de leyes que la portera de Perry Maison.

Sabe más que el Doctor Beltrán de hematomas.

Sabes más idiomas que Cañita Brava.

Sabes menos que Rambo de puericultura.

Se canta más que en la boda de 7 novias para 7 hermanos.

Se contradicen más que los políticos antes y después de las elecciones.

Se cree más macho que un toro legionario y paraca.

Se gasta menos que Superman en vuelos charter.

Se ha quedado más esbelto que un bailarín con sobredosis de yogures Danone.

Se ha quedado más tranquilo que la cafetería de “Fama” el día del examen.

Se habla más de futbol que en la comunión de Oliver y Benji.

Se mueve más que la cabeza de Hermida en un partido de tenis.

Se mueve más que la fecha de nacimiento de Marujita Diaz.

Se pone más pesado que Robin Hood y Orzowei hablando de arcos y flechas.

Se repite más que las obras completas de la fabada Litoral.

Se te entiende menos que a Dark Varder comiendo polvorones.

Se te entiende menos que una psicofonía de Chewaca.

Se tira más pedos que un Pegaso en reserva.

Se viste peor que los padrinos de Tarzán.

Se viste peor que un maniquí de Simago.

Si la cabeza de Pepe Navarro fuera el mundo, Willy Fog hubiera perdido la apuesta.

Son más iguales que las canciones de Georgie Dann.

Son más malos que los pensamientos de J.R. en Dallas.

Son más oscuras que las patillas de la Pantoja.

Son más rigurosos que en el jardín de infancia de Kung-Fu.

Soy más rápido que inmediatamente.

Suena más el timbre que en la casa de Con 8 basta.

Sufres mas que Chewaca anunciando la Epilady.

Tanto va el cantaro a la fuente que al final se sacó bonobus.

Tarda más que intentar rebobinar el contestador automático del fugitivo.

Te atrancas más que Carrascal leyendo el International Herald Tribune.

Te comes menos roscas que los Ropper.

Te despeinas menos que Cindy Crawford en un vídeo de aerobic.

Te enrollas más que el yo-yo de Jesús Hermida.

Te enrollas menos que el perrito de Scottex.

Te estiras menos que el portero del futbolín.

Te estiras menos que una estatua de Zuvizarreta.

Te explicas mejor que el libro gordo de Petete.

Te extiendes más que el queso de Philadelphia.

Te gastas menos que Kung-Fú en peluquería.

Te gastas menos que un indio en calcetines.

Te gastas menos que un ruso en catecismos.

Te han pillado más in fraganti que al gato Silvestre en la despedida de soltero de Piolín.

Te levantas más pronto que el cocinero del pan bimbo.

Te llevas más patadas que el gato de Chuck Norris.

Te meneas más que el busto de Carmen Sevilla.

Te miras más al espejo que la madrastra de Blancanieves.

Te mojas más que los del Sea-Quest.

Te mueves más que el protagonista de una película porno.

Te mueves más que los michelines del Pavarotti.

Te mueves más que un garbanzo en la boca un viejo.

Te mueves más que una bandera en Tarifa.

Te mueves más que una familia numerosa buscando becas.

Te mueves menos que el perro de Heidi.

Te mueves menos que las pestañas de la Gioconda.

Te mueves menos que los ojos de Espinete.

Te pierdes más que el alambre del pan Bimbo.

Te quiero más que Kunta Kinte a un fustigador en huelga.

Te repites más que “Verano Azul”.

Te repites más que Farmacia de Guardia.

Te repites más que la canción de Sorpresa-Sorpresa.

Te repites más que un yogur de ajo.

Tengo más dudas que El Pájaro Espino con las monjas de Quina Sta. Catalina.

Tengo más información que el diario secreto de Jessica Flecher.

Tengo más peligro que la Dra. Quinn en el Insalud.

Tengo más prisa que el apuntador de Speedy Gonzales.

Tengo más trabajo que el maquillador de Marujita Díaz.

Tengo más trabajo que la gallina Caponata incubando huevos Kinder.

Tengo mejor timbre que la casa de Beethoven.

Tengo menos futuro que Beethoven sin su Whisper XL.

Tengo menos luces que un capítulo de Expediente-X.

Tenía más morro que cien mil compañeros negritos cantando el “Only you”.

Tiene el pelo más moreno que una foto de los Jackson Five.

Tiene hechas más carreras que Nicki Lauda.

Tiene la mente más desequilibrada que las tomas falsas de una película de Buñuel.

Tiene más abolengo que un tintorro de 10000 pts.

Tiene más aciertos que Rappel jugando al primijuego.

Tiene más alcance que el teléfono de Perico Delgado.

Tiene más alegría de vivir que el arbol de la Coca-Cola en Navidad.

Tiene más ángel que un cuadro del Greco.

Tiene más años que el reloj de pulsera de Viriato.

Tiene más años que la hipoteca del Partenón.

Tiene más años que los inquilinos de la mansión de los Adams.

Tiene más arrugas que el acordeón de María Jesús.

Tiene más arrugas que Tutan Khamón.

Tiene más arte que el currículum de Leonardo Da Vinci.

Tiene más arte que el felpudo de la capilla Sixtina.

Tiene más arte que un paseillo de Curro Romero.

Tiene más boca que un documental de peces.

Tiene más cabeza que un monográfico de gambas a la plancha.

Tiene más cabeza que un saco de chinchetas con flemones.

Tiene más cabeza que una fábrica de cerillas.

Tiene más caché que el mayordomo de Arturo Fernández.

Tiene más callos que la fabrica de la Litoral.

Tiene más canas que el tatarabuelo del Grecian 2000.

Tiene más cardenales que la discoteca del Vaticano.

Tiene más carisma que Einstein jugando en Cifras y letras.

Tiene más cerebro que el ordenador de Bill Gates.

Tiene más colores que el arcoiris de un millonario.

Tiene más complicaciones que hacerle el cambio de sexo a un berberecho.

Tiene más cuartos que la casa de la Presley.

Tiene más cuernos que la comunión de Vicky el vikingo.

Tiene más curvas que la subida a los lagos de Covadonga.

Tiene más dimensiones que un viaje astral de Gimenez del Oso.

Tiene más dinero que el monedero de Angela Chaning.

Tiene más duende que la jura de bandera de Casper.

Tiene más duende que la televisión de Poltergays.

Tiene más efectos especiales que el cumpleaños de Spielberg.

Tiene más empleos que las obras completas del Segunda mano.

Tiene más encanto que el flautista de Hamelin en la casa de Speddy Gonzalez.

Tiene más encanto que la flauta de Hamelín.

Tiene más entradas que un partido de Argentina.

Tiene más entradas que una reventa del Bernabeú.

Tiene más envidia que Cain cuando le regalaron el Scalestric a Abel.

Tiene más estilo que los juanetes de Naomi Cambell.

Tiene más exito que el Fary cantando en la centralita del teletaxi.

Tiene más éxito que Expediente-X en casa de Gimenez del Oso.

Tiene más éxito que Kim Bassinger duchandose en un cuartel.

Tiene más éxito que Mar Flores en Melrouse Place.

Tiene más éxito que Superman repartiendo para Telepizza.

Tiene más éxito que una psicofonía de los Pecos.

Tiene más éxito que Withney Houston con los guardaespaldas.

Tiene más experiencia que Papá Noel en chimeneas.

Tiene más fans que Chita en el Planeta de los simios.

Tiene más fuelle que la chimenea del Coloso en llamas.

Tiene más futuro que Carlos Sainz con el coche fantástico.

Tiene más gancho que las huellas dactilares del Capitán Garfio.

Tiene más garra que las tomas falsas del Rey León.

Tiene más goteras que el baño del Titanic.

Tiene más gracia que la Duquesa de Alba borracha.

Tiene más hambre que una chinche en un candao.

Tiene más hojas que el libro de familia de con 8 basta.

Tiene más magnetismo que un bocadillo de imanes.

Tiene más mala idea que regalarle a Ironside un curso de patinaje artistico.

Tiene más mala leche que el hombre lobo haciéndose la cera.

Tiene más mala leche que la baca del coche de Colombo.

Tiene más mala leche que Stoichkov en los coches de choque.

Tiene más mala leche que un tetabrik de oveja clónica.

Tiene más mala uva que la cosecha de Chase Gioverti cuado le añadieron casera a las barricas.

Tiene más mala uva que la cosecha de Chase Gioverti después del terremoto.

Tiene más marcha que el despertador de Georgie Dann.

Tiene más medidas que un consejo de ministros.

Tiene más melena que la Barbie “Romina Power”.

Tiene más mensajes que el contestador del fugitivo.

Tiene más misterio que el “tiburón” de “La Veneno”.

Tiene más mocos que la cama de Alien.

Tiene más modelos que el casting de Melrose Place.

Tiene más modelos que las portadas del Playboy.

Tiene más morbo que Arturo Fernández saliendo de la ducha con albornoz.

Tiene más morro que una lata de callos caducada.

Tiene más músculos que un Geiperman de Ben Jhonson.

Tiene más narices que Rossy de Palma haciendo una raya.

Tiene más orejas que Dumbo poniéndose el Whisper-XL.

Tiene más orejas que el Dr. Spock dando la vuelta al ruedo.

Tiene más paciencia que el cámara del Cuponazo.

Tiene más paquete que el estanco de Barbate.

Tiene más paquete que el tren correo de Barbate.

Tiene más paquete que la camioneta de Seur.

Tiene más pasta que el monedero del Tio Gilito.

Tiene más pasta que un anuncio de Sofía Loren.

Tiene más pecas que el niño de la etiqueta de la Nocilla.

Tiene más pechuga que le muestrario del Kentaki Fried Kitchen.

Tiene más peligro que Alf en los Aristogatos.

Tiene más peligro que Alf en un anuncio de Wiskas.

Tiene más peligro que Conan en el fuerte de los click.

Tiene más peligro que Curro Giménez en el Corte Inglés.

Tiene más peligro que Curro Gimenez en la salida de un cajero automático.

Tiene más peligro que despertar a Terminator de la siesta.

Tiene más peligro que el Padre Apeles cuando le tapas la boca.

Tiene más peligro que el Pájaro loco en un corral psiquiátrico.

Tiene más peligro que Georgie Dann en un terremoto.

Tiene más peligro que Ironside en los San Fermines.

Tiene más peligro que López Zubero haciendo largos en la bañera de su casa.

Tiene más peligro que los 101 dálmatas en el anuncio de Dog Chow.

Tiene más peligro que Mar Flores encaprichada.

Tiene más peligro que McGyver en una ferretería.

Tiene más peligro que Michael Jackson en un quirófano.

Tiene más peligro que Ortega Cano cantando en el festival de la OTI.

Tiene más peligro que remachar la Torre Eiffel con chinchetas.

Tiene más peligro que Sor Citroën de copiloto de Carlos Sainz.

Tiene más peligro que Stevie Wonder con una recortada.

Tiene más peligro que Stevie Wonder en el Coche fantástico.

Tiene más peligro que Turu Flores con el balón controlado.

Tiene más peligro que un chotis con Espinete.

Tiene más peligro que un controlador aereo en huelga de silencio.

Tiene más peligro que un grafittero en las cuevas de Altamira.

Tiene más peligro que Valdano describiendo la belleza del balonpié.

Tiene más pelos que la moqueta del hombre-lobo.

Tiene más personalidad que un Mercedes a pedales.

Tiene más personalidad que un sello de cien mil millones de pesetas.

Tiene más piernas que el museo del jamón.

Tiene más pluma que la almohada de Calimero.

Tiene más pluma que Toro sentado.

Tiene más plumas que el edredón de King-Kong.

Tiene más polvo que el sombrero del Indiana Jones.

Tiene más postizos que el Inspector Gadget.

Tiene más prisa que una oficinista esperando la hora de la coca-cola light.

Tiene más puntos oscuros que una radiografía de los 101 dalmatas.

Tiene más ramas que la carrera de medicina.

Tiene más regalos que una abeja reina el día de la madre.

Tiene más registros que el chalé de Roldán.

Tiene más repercusión que el agua en polvo desnatada.

Tiene más romances que el diario de Victor Hugo.

Tiene más sex-appelle que Alfredo Landa en una playa nudista.

Tiene más solera que el albornoz de Don Quijote.

Tiene más solera que los juanetes del Mío Cid.

Tiene más surtido que la nevera de Pavarotti.

Tiene más sustancia que una sobredosis de Avecrem.

Tiene más tablas que el barco de Chanquete.

Tiene más tablas que el fuerte de Famobil.

Tiene más tablas que el somiere de Pavarotti.

Tiene más tablas que la casa del tio Tom.

Tiene más talento que un estornudo de Einstein.

Tiene más talento que una figura de mazapán modelada por Botero.

Tiene más temperamento que Jesús Puente en Kramer contra Kramer.

Tiene más tetas que el calendario de Samantha Fox.

Tiene más trabajo que la sirvienta de la niña del exorcista.

Tiene más trapos sucios que la lavadora de 3 solteros y un biberon.

Tiene más trucos que el neceser de Juan Tamaríz.

Tiene más trucos que una película de chinos.

Tiene más volumen que un concierto de AC/DC.

Tiene mejor dote que la hija de Onasis.

Tiene mejor línea que el teléfono de Gila.

Tiene mejor pinta que la despedida de soltera de Pamela Anderson.

Tiene menos armonía que la sintonía de Expediente-X.

Tiene menos cerebro que una ración de gambas al ajillo.

Tiene menos curvas que una pista de aterrizaje.

Tiene menos desperdicio que una ración de gominolas.

Tiene menos detalles que el coche de un Madelman.

Tiene menos duende que un tablao de Airgamboys.

Tiene menos entrañas que la radiografía de Mazinger-Z.

Tiene menos escrupulos que la fregona del exorcista.

Tiene menos escrupulos que una inspección fiscal a los Reyes Magos… sobre todo a Baltasar, ese que maneja mucho dinero negro.

Tiene menos figuras que el Belén de Julio Anguita.

Tiene menos figuritas que el Belen de Fidel Castro.

Tiene menos futuro que el Fary en Melrose Place.

Tiene menos futuro que el Fugitivo con camperas.

Tiene menos futuro que el Manco de Lepanto en el tiro al arco.

Tiene menos futuro que Ironside bailando con lobos.

Tiene menos futuro que un bombero en el desierto haciendo simulacros de incendio.

Tiene menos glamour que la lenceria de Loyola de Palacios.

Tiene menos gracia que Calimero con salmonela.

Tiene menos gracia que el Capitán Garfio cuando le regalaron un violín.

Tiene menos gracia que el recibo de teléfono de Gila.

Tiene menos gracia que el retrato robot de Mazinger-Z.

Tiene menos gracia que regalarle a Stevie Wonder una película de cine mudo.

Tiene menos labia que el mudo de los Hermanos Marx.

Tiene menos pelo que el lavabo de Mr. Proper.

Tiene menos pelo que el teléfono móvil de Yul Brynner.

Tiene menos pelo que una rana con alopecia.

Tiene menos porvenir que Loyola de Palacios en el anuncio de Raices y puntas.

Tiene menos prestigio que Mr. Propper en el anuncio de Grecian 2000.

Tiene menos repertorio que la Decada prodigiosa.

Tiene menos sentido del humor que la suegra de Terminator.

Tiene menos sex-apelle que las axilas asesinas de Santiago Segura.

Tiene menos sex-appelle que un menaje a trois entre Espinete y Naranjito.

Tiene menos tacto que un cirujano con manoplas.

Tiene menos trabajo que la asistenta del fugitivo.

Tiene peor cara que Marco el día de la madre.

Tiene peor imagen que el Trinitón de los Picapiedra.

Tiene peor imagen que un televisor de 5 duros.

Tiene un currículum más liberal que el de una drag-queen.

Tiene un estilo más torrefacto que el bigote de Juan Valdes.

Tiene un final más feliz que un okupa en la Casa de la pradera.

Tiene un look más impactante que Terry Sabalas vestido de Heidi.

Tiene un trabajo más penoso que el maquillador de Rossy de Palma.

Tiene una montura con más peligro que el sommiere de un faquir.

Tiene una postura más rara que los Ropper haciendo el 69.

Tienes el futuro más negro que un vampiro mellado.

Tienes el rabo mas largo que la Pantera rosa.

Tienes la cabeza más grande que el gorro de Pepe Navarro.

Tienes más arrugas que el culo de una gallina.

Tienes más bigote que el frenazo de una Vespa.

Tienes más cabeza que Naranjito con paperas.

Tienes más cara que un saco de sellos.

Tienes más cuento que la niña del anuncio de Vics Vaporú.

Tienes más cuernos que el toro de Osborne.

Tienes más curvas que el Gil y Gil en traje de Neoprenor.

Tienes más éxito que Michael Knight en el anuncio de “puede que no arranque por el lubricante”.

Tienes más éxito que una mierda en una convención de moscas verdes.

Tienes más frente que Alemania en la 2ª Guerra mundial.

Tienes más granos que una panocha con varicela.

Tienes más grasa que las bandejas de Villabajo.

Tienes más hambre que el perro de los Chocapits.

Tienes más mala leche que unas natillas de vaca loca.

Tienes más marcha que la furgoneta del Equipo A.

Tienes más mierda que las uñas de McGyver.

Tienes más morbo que McGyver haciendo top less con unos alicates de punta redonda.

Tienes más orejas que el cumpleaños de Dumbo.

Tienes más peligro que Carmen Sevilla en un telediario.

Tienes más peligro que Cervantes haciendo el pino.

Tienes más peligro que Don Juan en un convento de clausura.

Tienes más peligro que Eduardo Manostijeras poniéndose Hemoal.

Tienes más peligro que el doberman de Rambo.

Tienes más peligro que el Duque de Feria en una guardería.

Tienes más peligro que el salto del tigre desde un ropero empotrado.

Tienes más peligro que Espinete por detrás.

Tienes más peligro que Eva en un confesionario.

Tienes mas peligro que Fernando Romay en casa de David el gnomo.

Tienes más peligro que Jesús Gil de relaciones públicas.

Tienes más peligro que Jezulín en un karaoke.

Tienes más peligro que los Gremlins cantando bajo la lluvia.

Tienes mas peligro que Los Tres Tenores en un instituto.

Tienes más peligro que Mario Conde en ForT Nos.

Tienes más peligro que Mario Conde jugando al Monopoly.

Tienes más peligro que McGyver con un chicle de 3 Pts.

Tienes más peligro que Michael Jackson en una guardería.

Tienes más peligro que Naranjito en un anuncio de Frutopía.

Tienes más peligro que Paco Lobatón jugando al escondite.

Tienes más peligro que Perry Maison con los papeles del CSID.

Tienes más peligro que Raphael desenroscando bombillas.

Tienes más peligro que recoger la pastilla de jabón en una cárcel.

Tienes más peligro que Steve Urkel en la Casa Blanca.

Tienes más peligro que Stevie Wonder pilotando un F-16.

Tienes más peligro que un copiloto de rally tartamudo.v.

Tienes más peligro que un ludópata en Las Vegas.

Tienes más peligro que una gitana en el Pryca.

Tienes más peligro que una pantera criada con Tauritón.

Tienes más peligro que una piraña en un bidé.

Tienes más peligro que Willy Fog con el abono de transporte.

Tienes más puntería que el que lanza los Donuts.

Tienes más puntería que Robin Hood después de una tila.

Tienes más sueño que un lirón con sobredosis de Valium.

Tienes más sueño que un oso en invierno.

Tienes más suerte que el ganster del anuncio de Lucky Strike.

Tienes más tontería que el salpicadero del Coche fantástico.

Tienes más tontería que el sonajero de James Bond.

Tienes más tonterías que un mueble bar.

Tienes más trabajo que el otorrino de Dumbo.

Tienes más trabajo que el veterinario de los 101 dálmatas.

Tienes más trabajo que los guantes del portero del Logroñés.

Tienes más trabajo que los pulgones asesinos del Padre Mundina.

Tienes más vicio que el Duque de Feria en EuroDisney.

Tienes menos alcance que el walkie talkie de los Airgamboys.

Tienes menos cerebro que que que que que que que que que que… coño ahora no me acuerdo.

Tienes menos contenido que los huevos Kinder.

Tienes menos cuello que una camisa de Mao Tsé Tung

Tienes menos cultura que una piedra.

Tienes menos detalles que el salpicadero de un Panda L.

Tienes menos dinero que el que se va a bañar.

Tienes menos energía que las pilas del consolador de Chichiolina.

Tienes menos fallos que el examen de conducir de Michael Knight.

Tienes menos futuro que Betty Missiego en un concierto de “okupas”.

Tienes menos futuro que Carlos Sainz en el coche de Colombo.

Tienes menos futuro que Chewaca anunciando medias.

Tienes menos futuro que el coche de Colombo pasando la ITV.

Tienes menos futuro que Ironside en la liga de las estrellas.

Tienes menos futuro que Kojak en el anuncio de Timotei.

Tienes menos futuro que la bola de Rappel.

Tienes menos futuro que La Veneno de misionera.

Tienes menos futuro que Mimosín en los hombres de Harrison.

Tienes menos futuro que Pavarotti bailando el hula-hop.

Tienes menos futuro que un enfermo de Parkinson robando panderetas.

Tienes menos futuro que un gitano en una comisaría.

Tienes menos futuro que un homeópata en el planeta Arrakis.

Tienes menos interés que los cuartos de final de la O.T.I.

Tienes menos luces que el camerino de Stevie Wonder.

Tienes menos luces que una lancha de contrabando.

Tienes menos paciencia que la karateka del Vipp Express.

Tienes menos pelo que el ombligo de un Airgamboy.

Tienes menos pelos que una rana Hare Krisna.

Tienes menos porvenir que el Capitán Garfio de palmero.

Tienes menos porvenir que Perry Maison en una carrera de obstáculos.

Tienes menos punteria que los malos del Equipo A.

Tienes menos repertorio que Karina.

Tienes menos sangre que la compresa de la Veneno.

Tienes menos tacto que el tendero de Zumosol.

Tienes menos tetas que una ave–llana.

Tienes menos trabajo que la Guardia Civil en Barrio Sésamo.

Tienes menos variedad que la nevera de Caminero.

Tienes menos vergüenza que el dentista de Ronaldo.

Tienes menos vista que el ángel de la guarda de los Kennedy.

Tienes peor carácter que Stoichkov en ayunas.

Tienes un vocabulario más florido que la casa del padre Mundina.

Trabaja más que la cartuchera de Billy el niño.

Trabaja menos que el letrista de Luis Cobos.

Trabajas más que el chapista de Mazinger Z.

Trabajas más que el confesor de Falconetti.

Trabajas más que la paloma de la paz en una negociación de desarme.

Trabajas más que un kleneex en la Casa de la pradera.

Trabajas menos que el chapista del Coche fantástico.

Trabajas menos que el Forense del Equipo A.

Trabajas menos que el fotógrafo del BOE.

Trabajas menos que el peine de Kojak.

Trabajas menos que el peluquero de Ronaldo.

Trabajas menos que el Ratoncito Pérez en un asilo de ancianos.

Trabajas menos que el sastre de Tarzán.

Trabajas menos que el suplente de los Reyes Magos.

Trabajas menos que en el informativo de una reserva india.

Trabajas menos que la jefa de Ambrosio.

Trabajas menos que los compañeros de Induráin.

Trabajas menos que los guionistas de la carta de ajuste.

Trabajas menos que los Reyes Magos, que sólo lo hacen una vez al año y es mentira.

Trabajas menos que un espía sordo.

Trabajas menos que un funcionario en viernes.

Trabajo más que el ángel de la guarda de J.R.

Trae más cola que el cometa Haley vestido de novia.

Trae más cola que el traje de novia de la Pantera Rosa.

Triunfa más que un reloj de pulsera con aire acondicionado.

Va más cargado que el maquillaje de la Pantoja.

Va más de incógnito que Jordi Pujol en un desfile de pitufos.

Va más rápido que el coche de James Dean.

Vamos más despacio que las muñecas de Famosa.

Vamos más rápido que las campanadas de fin de año.

Vas a acabar peor que el edredón de Espinete.

Vas más cargado que la bolsa de Sport Billy.

Vas más cargado que los burros de Mijas.

Vas más ciego que un murciélago con unas Ray-Ban.

Vas más de culo que San Patras.

Veo mejor que el hombre que tenía rayos-x en los ojos.

Veo mejor que un águila culebrera con prismáticos.

Ves menos que un muerto boca abajo.

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